martes, 21 de febrero de 2012

Basta de por si acaso, los círculos se cierran a la larga y porque sí..


Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes laalegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste ya a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Nada es para siempre.

Un 2011 se está yendo mientras vuelvo a pintarme las uñas y a dormir mañanas enteras, casi exactamente como hace un año atrás. Lo distinto radica en mi vida entera.
Que paradójico veo el hecho de estudiar una carrera donde lo que importa son las relaciones de comunicación y en la que aprendí que todo, definitivamente TODO comunica... y eso es lo que falla en mi y en todo lo que me rodea.
Falta parla, falta charla, falta comunicar... me di cuenta, comunicándome conmigo misma, que los sueños nunca son imposibles mientras tengas objetivos claros y los desees ardientemente desde lo mas profundo de tu ser. Y será que no deseo con todas mis fuerzas la posibilidad de desahogarme con todos aquellos con los que tengo pendiente algo más que una charla. O será también que esto no depende únicamente de mí, sino también de ellas.
Yo pasé años pensando que se trataba de una fusión irrompible, pero sabía que el 90% de las veces que lloré, muchas no estuvieron. Y tenía asegurado el hecho de encontrármelas en cada antro que visitara un fin de semana, en cada uno... e incluso en cada previa.
No eran lo que yo pensaba, eran simplemente compañeras de aventuras y disfrutes... no compañeras de la vida. No acompañaban en la derrota pero en cada festejo eran las primeras en dar su presente perfecto, como si se tratara de una adicción.
Y durante tantos años me importaron más que nada en el mundo, hasta que me sentí sola 'en un mar de caras' y caí en la realidad más cruda de todas: no estaba sola, ni lo estoy, simplemente sucede que lo lógico es lo más difícil.
Será por algo que ya no me incluyen en sus día a día. Será por algo que tampoco me eligen más como compañera de salidas siquiera, pero está bien... yo lo estoy.

viernes, 21 de octubre de 2011

Una guerra que vuelvo yo a vivir



Tragando palabras te vas dando cuenta que aveces lo logico es lo mas difícil. Y poquito a poco te vas acercando al fuego a la llama que quema a las mariposas  azules y blancas entre las cenizas, las alas sin vida de vuelos suicida y yo las entiendo por que yo eh sentido la luz cegadora de un fuego prohibido  Y es asi... como se va enredando el cuento, como se va torciendo el tiempo, como te quedas ciego y es asi, y es asi, y es asi como te vas metiendo tus propias mentiras y luego el silencio se vuelve un lamento de guerras perdidas, de guerras perdidas. Quien pudo ser tan ciego para chocar de frente contra el fuego como mariposa? Quien pudo ser tan loco para cambiar el sol de la mañana por la llama de un fuego cualquiera, de un fuego cualquiera de un fuego, de un fuego, de un fuego cualquiera, de un fuego cualquiera de guerras perdidas, perdidas
Azules y bancas entre las cenizas, las alas sin vida de vuelos suicida y yo las entiendo por que yo he sentido la luz cegadora de fuego prohibido de un fuego prohibido... 



Choqué de frente contra el fuego y se apagó. Sin querer, las ganas se fueron al carajo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuando respirar se hace difícil

Hola, ¿Cómo estás? ¿ Qué andarás haciendo de tu vida? ¿Te acordarás de mi? ¿Me tenés presente en ciertos momentos de tu vida, o alguna vez lo hiciste?
Juro que intenté poner en el fuego toda la leña que pude; y si pensás que falta más tengo una buena cantidad de diarios que pueden llegar a avivar el fogón. Pero ahora... desde lo más profundo de mi corazón, siento que por más que lo siga intentando, esa llama se va a apagar.
Te juro, que traté de equilibrar mi vida y dejarla en punto muerto para dedicarle unos minutos a la comprensión o al intento de hacerlo... de poder comprenderte. Y NO SIRVIÓ DE NADA!!
Que seamos distintos no implica que no podamos coexistir. No pretendo ser la mejor, pero no voy a dejar que te apropies de algo que también es mío, porque también me pertenece, y que en cada vez que me nombras pareciera que no fuese así.
Perdoname, pero ya no aguanto más. Ya no más... y ahora que lo pienso bien, no es que la llama se apaga; sino que creció tan desmedidamente que dejó de ser un elemento esencial, dejó de dar luz y calor en mis noches oscuras y congeladas. El fuego está más vivo que nunca y consume todo lo poco que queda... y en este caso HUIR es lo mejor, o dicho de otra manera: HACERSE A UN LADO.

No es lo que merezco pero ya vendrán tiempos mejores.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Probablemente el sujeto tácito de la vida sea la vida misma...


Probablemente el sujeto tácito de la vida sea la vida misma, o sea él... osea él.
Sucede a veces que daba vueltas en circulo, valga la redundancia, y terminaba mareado. Sin saber que él era lo que buscaba, él mismo, y como todo círculo es perfección: siempre conduce a ella...
Y así mientras caminaba en círculo, con la cabeza agachada de preocupación pensando una y otra vez, en lo mismo pero dando vueltas por no ver lo que estaba a simple vista. Pensaba en círculos, mientras caminaba en ellos... aunque no fueran todos iguales.
En un parpadeo, de los más inconscientes, se detiene ante una piedra. Se agacha, la levanta y con el objeto en mano lanzando al cielo y atrapándolo cual si fuera campeón en la disciplina... siguió su camino de pensamientos.
Mareado y resignado al no encontrar respuestas a sus propios interrogantes decide sentarse a esperar que su visión se disipe de imágenes turbias y movidas. Su cabeza, continuaba agachada. Esta vez parecía avergonzado.
- Todos mis problemas los tuve en mi mano, y no se me ocurrió mejor idea que seguir dando vueltas pensando que solo podía encontrar la solución. Y no, hombre terco y terrenal... las piedras son objetos sin vida, sin embargo como por arte de magia apareció en mi camino con ganas de hablarme.
Por un momento, apretó la piedra con tanta fuerza que crujieron sus dedos. Con la frente en alto y antes de abrir sus ojos, la lanzó como si fuera que su alma se iba con ella.
Abrió sus ojos, los abrió por fin. Y ya no sentía que su vida tenía un solo color. La sensación de pesadez permanecía en su brazo -el nunca había lanzado un objeto con tanto ímpetu-. Sólo en su brazo. Y todo lo que anhelaba ya no le parecía imposible...
El tipo estaba jugado... la piedra, si la conservaba, iba a darle vida eterna. Sin embargo y sin darse cuenta la tiró.
- Tipo boludo- dirás, pero no. No lo era... vivía tan preocupado y con miedo, que una vez lanzada la piedra se dio cuenta que lo que el creía que era vida, no lo era. En milésimas de segundos descubrió el sentido de la felicidad... sostener en el puño algo común que sabía que no le serviría nunca... y lanzarlo al viento sin arrepentirse, para que otros hagan lo mismo...

martes, 26 de abril de 2011

Tic tac.


Intento imaginar mi mundo visto a través de anteojos que cambian la forma de pensar de la gente que se los pone.
Lo que veo es increíble en verdad (de no creer, literalmente). La gente ama su vida, ama el hecho de despertarse cada día respirando. Ama estar solo a veces pero mas ama estar acompañado, ama envejecer y mostrarse arrugado feliz de la vida, feliz de haber llegado a la edad que tiene. Transforma ese dolor de huesos, esos dolores de cabeza y ese cansancio físico en energía positiva, de la buena. Disfruta de cada movimiento descendiente de la aguja segundera del reloj, porque sabe que un segundo atrás era igual de feliz que ahora, y ahora es igual de feliz que el segundo siguiente. O inclusive ama el futuro, porque piensa que en el instante siguiente al ahora se puede ser más feliz aún.
¿Saben de que me doy cuenta ahora que dije esto? Que alguna vez en mi vida, vi al mundo así. O al menos a una persona, que tenía verdaderas razones para sufrir, dejarse vencer y detener su paso... pero que aún así no lo hizo. Y esa persona, fue feliz, y seguramente lo es ahora...
¿Por qué nos cuesta tanto serlo? Me parece que sufrimos algo mucho mas terrible que una enfermedad o un suceso triste que nos auto-convence que se nos parte el corazón: LA INDIFERENCIA a la vida misma.

No me seas indiferente cuando te digo que te quiero, no lo seas cuando te lo dicen, no lo seas y decilo... SIEMPRE ALGUIEN ESTÁ NECESITANDO de eso cada vez que la aguja del reloj desciende.

lunes, 7 de marzo de 2011

Cuando creía que era invencible


Estos DÍAS sin verte me parecieron años. Tanto te quise besar que me duelen los labios. Mira que el miedo nos hizo cometer estupideces, nos dejó sordos y ciegos tantas veces.
Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol. De tanto sumar pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos. Cuando menos piensas SALE EL SOL.
Te lloré hasta el extremo de lo que era posible cuando creía que era invencible. No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante y lo mejor siempre espera adelante...
Y un día después, sale el sol...
Sin lugar a dudas, hay canciones que valen mas de mil palabras. Y sin dudas un recuerdo vale mucho mas que el presente.
Sigo siendo lo que siempre fui, y todavía nadie puede entender que tanto cambié... DEBES SER EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO.
ZEN!